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¿Cómo eliminar la sensación sentirme insuficiente?

 

¿Cuál es el problema? ¿Por qué me siento insuficiente?

 

    En mi consulta online veo bastantes casos de personas que dicen que hagan lo que hagan, y aunque hayan alcanzado sus metas en la vida, se sienten insuficientes. Y eso ha sido así siempre, no han logrado eliminar esa sensación ni ocupando cargos profesionales de alto standing. Cada una de estas personas es bien diferente y no se aplica el mismo abordaje para todos los casos. 
 
En su estilo de afrontamiento tienen unas determinadas características comunes: se preocupan en dar lo máximo, se centran en lo que dan y menos en lo que reciben. Se sacrifican por los demás y se focalizan en sus necesidades a expensas de las propias. Y algo que tratan de evitar a toda costa es sentirse culpables. Son muy sensibles a la culpa y muy dados a adjudicársela, les horroriza hacer daño a los demás. Todo lo cual les lleva a una imagen negativa de sí mismos independiente de sus resultados. Para compensarlo se meten en un estilo de comportamiento ejemplar. Para evitar la crítica (aunque no se les critique normalmente) piensan que tienen que luchar por alcanzar estándares muy altos.
 
Con el tiempo se establece un automatismo tanto en cómo filtran las cosas como en su forma de reaccionar. No son conscientes de la forma en que sesgan la realidad asumiendo más culpa de la que les corresponde, tratando de agradar y obviando sus necesidades. Actúan de forma concienzuda en lo que tienen que gestionar buscando hacerlo siempre bien sin límite. Lo cual no se refiere solo al trabajo o al rendimiento, sino que tiene incluso un mayor papel en las interacciones personales. 

 

 

¿De dónde viene este problema?

 

    Generalmente el problema viene de la infancia, en la relación con sus padres. El origen no es único, puede ser por las críticas recibidas o bien por haber adquirido una forma de funcionar y pensar del tipo comentado en sus progenitores. Hay personas que se les ha programado en pensar que son malos o inadecuados y persiguen de por vida la ansiada imagen positiva. Otras personas observan en su familia y aprenden creencias y valores en la línea del autosacrificio y la autoexigencia. Otro factor es la carga familiar transgeneracional, es decir, se trata de huir de una historia familiar que se arrastra de generación en generación y que no se tolera. Por último, la herencia genética tiene su influencia en la transmisión del temperamento, más en concreto los rasgos obsesivos. La obsesividad deja más vulnerables a las personas ante la crítica.

 

¿De qué debemos distinguirlo?

 

 

   De aquellos casos que el problema central es la victimización. Las personas que tienden a culpar a los demás o a la sociedad y entran en una dinámica de indefensión aprendida. No se implican o no lo suficiente en resolver sus problemas. Piensan que su situación es debido a la mala suerte o a la mala gestión de su entorno. Quieren resultados pero sin comprometerse realmente. Con este funcionamiento se sienten insuficientes pero es más importante para ellos el daño percibido que un defecto intrínseco. 

 

¿Qué puedo hacer si me siento insuficiente? ¿Por dónde empezar?

 

 

1. El punto de inicio siempre es trabajar la conciencia del problema. Entender qué me pasa y cuál es el mecanismo. Es conveniente leer detenidamente la explicación al inicio de este artículo.

2. Seguidamente deberás prestar atención a tu comportamiento: ser amable o no parecer antipático, ser servicial, atento, eficaz, resolutivo, empático, etc son cualidades positivas que en tu caso las utilizas para compensar tu sufrimiento. Trata de detectar todas tus conductas de agradar y de mostrar una buena imagen y empieza a verlo como un problema. Puede que te sea fácil ser así por la costumbre pero llévalo al plano de la conciencia: “me muestro agradable porque en realidad pienso de mi lo contrario “. Siendo agradable es como se aprende a esconder las deficiencias que te ves, entonces comienza por darte cuenta. Ser desagradable te cuesta y es para ti un sufrimiento mayor que para la mayoría. La idea es dejar salir de vez en cuando el desagrado como una conducta normal y sana.

3. Es momento de que trabajes la conciencia sobre el grado de participación de los demás en las responsabilidades o la culpa. A continuación pon atención a qué hacen o dejan de hacer los demás cuando yo me encargo y qué me dan a cambio. Empieza a pensar qué necesidades tienes tú cuando atiendes las necesidades de los demás.

 

Aprende cómo sentirte suficiente

 

 

¿Por qué es conveniente la terapia online en esta problemática?

 

 

   Los tres ejercicios comentados son algo que puedes hacer por ti mismo, más o menos a uno por semana. Pero para superar este problema vas a necesitar ayuda externa. La toma de conciencia puede ayudarte si tu problema es leve. Pero algunas personas pueden necesitar que el terapeuta le advierta de ciertos condicionamientos no detectados. Además existe una parte del afrontamiento que consiste en exponerse a aquello que más se teme y para eso la psicóloga establece un plan de tratamiento. Tupsicologa-online te enseñará a cambiar la forma en que filtras lo que te ocurre y a valorar tus circunstancias. La doctora Natalia Paredes estará a tu disposición para ayudarte en un problema así. 

 

 

 

¿Cuál es el problema? ¿Por qué me siento insuficiente?

 

    En mi consulta online veo bastantes casos de personas que dicen que hagan lo que hagan, y aunque hayan alcanzado sus metas en la vida, se sienten insuficientes. Y eso ha sido así siempre, no han logrado eliminar esa sensación ni ocupando cargos profesionales de alto standing. Cada una de estas personas es bien diferente y no se aplica el mismo abordaje para todos los casos. 
 
En su estilo de afrontamiento tienen unas determinadas características comunes: se preocupan en dar lo máximo, se centran en lo que dan y menos en lo que reciben. Se sacrifican por los demás y se focalizan en sus necesidades a expensas de las propias. Y algo que tratan de evitar a toda costa es sentirse culpables. Son muy sensibles a la culpa y muy dados a adjudicársela, les horroriza hacer daño a los demás. Todo lo cual les lleva a una imagen negativa de sí mismos independiente de sus resultados. Para compensarlo se meten en un estilo de comportamiento ejemplar. Para evitar la crítica (aunque no se les critique normalmente) piensan que tienen que luchar por alcanzar estándares muy altos.
 
Con el tiempo se establece un automatismo tanto en cómo filtran las cosas como en su forma de reaccionar. No son conscientes de la forma en que sesgan la realidad asumiendo más culpa de la que les corresponde, tratando de agradar y obviando sus necesidades. Actúan de forma concienzuda en lo que tienen que gestionar buscando hacerlo siempre bien sin límite. Lo cual no se refiere solo al trabajo o al rendimiento, sino que tiene incluso un mayor papel en las interacciones personales. 

 

 

¿De dónde viene este problema?

 

    Generalmente el problema viene de la infancia, en la relación con sus padres. El origen no es único, puede ser por las críticas recibidas o bien por haber adquirido una forma de funcionar y pensar del tipo comentado en sus progenitores. Hay personas que se les ha programado en pensar que son malos o inadecuados y persiguen de por vida la ansiada imagen positiva. Otras personas observan en su familia y aprenden creencias y valores en la línea del autosacrificio y la autoexigencia. Otro factor es la carga familiar transgeneracional, es decir, se trata de huir de una historia familiar que se arrastra de generación en generación y que no se tolera. Por último, la herencia genética tiene su influencia en la transmisión del temperamento, más en concreto los rasgos obsesivos. La obsesividad deja más vulnerables a las personas ante la crítica.

 

¿De qué debemos distinguirlo?

 

 

   De aquellos casos que el problema central es la victimización. Las personas que tienden a culpar a los demás o a la sociedad y entran en una dinámica de indefensión aprendida. No se implican o no lo suficiente en resolver sus problemas. Piensan que su situación es debido a la mala suerte o a la mala gestión de su entorno. Quieren resultados pero sin comprometerse realmente. Con este funcionamiento se sienten insuficientes pero es más importante para ellos el daño percibido que un defecto intrínseco. 

 

¿Qué puedo hacer si me siento insuficiente? ¿Por dónde empezar?

 

 

1. El punto de inicio siempre es trabajar la conciencia del problema. Entender qué me pasa y cuál es el mecanismo. Es conveniente leer detenidamente la explicación al inicio de este artículo.

2. Seguidamente deberás prestar atención a tu comportamiento: ser amable o no parecer antipático, ser servicial, atento, eficaz, resolutivo, empático, etc son cualidades positivas que en tu caso las utilizas para compensar tu sufrimiento. Trata de detectar todas tus conductas de agradar y de mostrar una buena imagen y empieza a verlo como un problema. Puede que te sea fácil ser así por la costumbre pero llévalo al plano de la conciencia: “me muestro agradable porque en realidad pienso de mi lo contrario “. Siendo agradable es como se aprende a esconder las deficiencias que te ves, entonces comienza por darte cuenta. Ser desagradable te cuesta y es para ti un sufrimiento mayor que para la mayoría. La idea es dejar salir de vez en cuando el desagrado como una conducta normal y sana.

3. Es momento de que trabajes la conciencia sobre el grado de participación de los demás en las responsabilidades o la culpa. A continuación pon atención a qué hacen o dejan de hacer los demás cuando yo me encargo y qué me dan a cambio. Empieza a pensar qué necesidades tienes tú cuando atiendes las necesidades de los demás.

 

Aprende cómo sentirte suficiente

 

 

¿Por qué es conveniente la terapia online en esta problemática?

 

 

   Los tres ejercicios comentados son algo que puedes hacer por ti mismo, más o menos a uno por semana. Pero para superar este problema vas a necesitar ayuda externa. La toma de conciencia puede ayudarte si tu problema es leve. Pero algunas personas pueden necesitar que el terapeuta le advierta de ciertos condicionamientos no detectados. Además existe una parte del afrontamiento que consiste en exponerse a aquello que más se teme y para eso la psicóloga establece un plan de tratamiento. Tupsicologa-online te enseñará a cambiar la forma en que filtras lo que te ocurre y a valorar tus circunstancias. La doctora Natalia Paredes estará a tu disposición para ayudarte en un problema así.